ORO COMESTIBLE. ¿ES SEGURO?.

  El oro y la plata son dos metales empleados, cada vez con más frecuencia, como colorante alimentario para engalonar delicados platos. Es una tendencia al alza en restauración, repostería y en general, en todo el sector alimentario. 

 

    ¿Legales?. Desde luego que sí.

Tanto la Unión Europea, como Estados Unidos,  permiten el uso en alimentos de estos metales, incluidos dentro de la lista de aditivos alimentarios autorizados. El Oro y la Plata para uso alimenticio están regulados como Aditivos Alimentarios Colorantes, concretamente: Oro: E-175. Plata: E-174 En la industria alimentaria se presentan, sobretodo,  en forma de polvo, hojas, copos o lentejuelas.


     Sus Usos.

El oro comestible es sobretodo demandado por los aficionados de la cocina de lujo de todo el mundo. Chefs famosos en nuestro país, se han apuntado ya hace tiempo, al uso del oro como ingrediente en sus platos, consiguiendo resultados sorpresivos y  de gran sofisticación visual. Si bien, es destacable que el  oro, aunque suena como lo último en gourmet de lujo, no tiene sabor, ni textura, y lo que realmente añade a una comida es una gran cantidad de brillo.



El mayor consumidor es la India, estimando su consumo en 12 toneladas de oro alimentario por año. Es utilizado para decorar pasteles tradicionales, así como ciertos manjares a base de cordero servido en las bodas y las fiestas religiosas. En China, algunos tipos de carne de venado están salpicados de oro, y en Japón, es costumbre intercambiar buenos deseos para el nuevo año con una taza de sake que contiene oro. En Pakistán, el oro se consume por sus supuestas propiedades afrodisíacas y estimulantes. En Francia y Suiza, renombrados artesanos chocolateros decoran sus trufas con oro.

Es famosa la chocolatería DeLafeé, afincada en Alemania, que combina los chocolates suizos de 24 kilates con oro para formar parte de su menú de delicatessen particular.

El  uso del oro en la gastronomía se remonta a miles de años. Ya en la antigüedad, el oro era  apreciado por sus cualidades estéticas, su fuerza simbólica, y a veces por su poder mágico.

     Y ahora el precio




Utilizar el oro para cocinar es todo un lujo como podemos ver en la imagen anterior. Hay records dentro de los alimentos más caros del mundo, que curiosamente, incluyen el oro entre sus ingredientes.

Por ejemplo: El Golden Opulence Sundae, un extravagante y exclusivo helado elaborado en el Restaurante Serendipity 3 en la ciudad de Nueva York, que llegó a costar 1000 dólares o una taza de Café  Cappuccino, salpicado de oro de 25 kilates y canela a un módico precio de 25 dólares/taza.

    ¿Es seguro comer oro?

Es normal que haya escepticismo sobre el uso de metales en la industria alimentaria. En principio, se asegura que el oro es  totalmente seguro para ingerir. Es antialérgico, tiene sabor neutro y químicamente es inerte. Tanto en la Unión Europea, como en Estados Unidos, autorizan el uso del oro para decorar la comida, como aditivo. De hecho, se utiliza por su biocompatibilidad en medicina y estética desde hace siglos.

El uso de compuestos de oro en la medicina se llama crisoterapia.  Ya en 1929, un médico francés descubrió sus propiedades anti-inflamatorias, y desde entonces, compuestos de oro son utilizados en los medicamentos  para tratar, por ejemplo, la artritis reumatoide.
Mi opinión personal es que comer oro, en algunos casos, quizás sí resulte un exceso gastronómico y pura extravagancia, sobretodo en los tiempos de austeridad en los que vivimos. Hay otros alimentos muy caros, como el caviar, las trufas, etc., que realmente por su deleite a nivel paladar sí se podría justificar mejor su precio. Siendo justa, también entiendo que el apetito entra por la vista. Mi más profundo respeto a las personas que les gusta y se lo pueden permitir y sobretodo a los profesionales de la cocina que investigan con nuevos productos.

2 comentarios :

regalos de empresa dijo...

No he tenido el placer de probarlo pero parece que se está utilizando en muchos platos para darle un toque de color, la idea me gusta

Anónimo dijo...

chevere pero con todos esos excesos deberian ayudar a paises con hambre en el mundo