LA PIEL DEL PESCADO. ¿LA COMO O SE LA QUITO?.



Comienzo con una respuesta: CON MUCHA MODERACIÓN. A continuación argumento:

En la grasa del pescado es donde se suelen concentrar la mayor cantidad de toxinas, metales pesados y demás contaminantes. Precisamente, esta capa grasa suele encontrarse bajo su piel, y aunque también podemos encontrar contaminantes en el interior de los pescados, su concentración, en comparación con la piel, es considerablemente menor. 

Cuando hablamos de pescados grandes y muy grasos, como el atún, el salmón, etc, No es aconsejable consumir su piel. La piel es la primera barrera de defensa contra el entorno y actúa como un filtro y en pescados de mayor tamaño y grasos supone un riesgo mayor. Por ejemplo, hay estudios que indican que quitar la piel del salmón cosechado en grandes lagos, puede llegar a reducir hasta un 50% el índice de contaminantes ingeridos. 

Consumir la piel de pescados de pequeño tamaño, azules, como el jurel, boquerones, sardinas, etc, y poco grasos, entraña menor riesgo para la salud. Su grado de contaminación suele ser menor que en los peces grandes. pero siempre sin abusar.  

   ¿SE PIERDEN NUTRIENTES SIGNIFICANTES AL RETIRAR LA PIEL DEL PESCADO?.

La piel del pescado apenas aporta nutrientes. Casi todos los nutrientes importantes se concentran en mayor cantidad en la carne del pescado. Desde ese punto de vista nutricional, la perdida, por retirar la piel no es tan lamentable, como en la de otro tipo de alimentos. 

Quitar la piel y vísceras del pescado, en principio son hábitos seguros para nuestra salud.